2/7/09

IMAGENES DE LAS INSTALACIONES DE MARC BIJL EN EL DA2


Siguiendo algunas de las piramides que se hacían en el siglo XIX y que representaban al capitalismo moderno, donde los trabajadores se encontraban en la base, los empresarios y la clase alta se encontraban en el segundo piso, el ejercito en el tercero, la iglesia en el cuarto, el rey y los gobernantes en el quinto y arriba del todo una bolsa con dinero que representaba el capitalismo. Marc Bijl nos ofrece su propia visión de la pirámide capitalista contemporánea, en la parte de abajo situa unos espejos donde nos muestra que seguimos siendo los trabajadores los que sostienen la pirámide, en el segundo piso se encuentra los que podríamos calificar como famosos, miembros de las casas reales o bien estrellas fugaces de la televisión actual, en el tercer piso está representado el terrorismo internacional como elemento de distorsión y amenaza global al sistema, en el cuarto piso los medios de comunicación y especialmente la televisión convertida en la nueva imagen de la religión moderna, en el quinto piso se encontrarían algunas de las más importantes marcas internacionales como Microsoft, Shell o Coca-Cola, por último en la parte más alta se sitúan unos barriles de petroleo como símbolo de la dependencia energética de la sociedad contemporánea.



La imagen de Lara Croft embadurnada de petroleo es la pieza que abre la exposición y sirve como icono de los jóvenes contemporáneos que encuentran sus propios héroes en series de televisión, comics o videojuegos. Son estos jóvenes los que deben construir la sociedad futura.



El graffitti utilizado como medio de reivindicación está presente en nuestra sociedad, podemos contemplarlo en vallas, muros, solares y multitud de paredes donde dejan su firma algunos de estos "artistas" contemporáneos. Las frases reivindicativas, aludiendo a reformas sociales suelen aparecer también en diferentes lugares aludiendo a multitud de temas, las horas de trabajo, la llamada a la huelga, la no destrucción de un edificio o simplemente las propias ideas de un grupo o colectivo. Marc Bijl lleva este tipo de llamada de atención a las paredes del museo, utilizando el graffitti.

La imagen de esta mujer, que puede recordar a una atractiva chica propia de un videojuego o de un comic, con su gran cuerpo y sus pechos generosos sorprende al espectador al encontrar como lleva colocado en su cara un shador y nos hace reflexionar sobre el papel de la mujer en el mundo musulman.

Todas las imágenes han sido tomadas por David Arranz